Actualmente se ha convertido en imprescindible contar con una imagen de marca sólida y fácilmente reconocible que sea adaptable al mundo digital. El Diseño de imagen corporativa  es un buen punto de partida para asentar esa imagen de marca que nuestro negocio necesita.

La marca digital

La imagen de marca será la percepción que el público tenga de ella, por eso es tan importante pararse a pensar qué tipo de diseño es el más apropiado para ella. En primer lugar, tendremos en cuenta de qué tipo de negocio estamos hablando. Si tenemos una agencia de marketing, la imagen podrá ser más desenfadada, mientras que en el caso de una consultora de abogados, la página web deberá inspirar profesionalidad y confianza. A continuación, pensaremos quién es nuestro público objetivo. Diseñar una imagen sin pensar en a quién va dirigida es un error, ya que una de las piezas fundamentales de nuestro negocio es el público tanto clientes como clientes potenciales.

Tendremos en cuenta además los objetivos de nuestra marca, por qué necesitamos el Diseño de imagen corporativa. Puede que sea por branding, porque queramos dar a conocer nuestro negocio entre el público o que queramos fidelizar a nuestros clientes con nuevos productos. Sea cual sea el objetivo, el diseño de la página web debe seguir la línea de nuestra imagen corporativa, ser clara y muy fácil de visualizar. Sin perder de vista que su estructura y contenidos deben estar enfocados a SEO (posicionamiento natural en los motores de búsqueda), esto quiere decir que cuanto mejor posicionamiento, más fácil será que nos encuentren en la red. El estilo del Diseño de imagen corporativa tiene que ir en la línea de nuestro negocio y por supuesto, algo con lo que nos sintamos cómodos: un estilo más moderno, vanguardista, minimal, tecnológico…